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miércoles, 2 de julio de 2014

¿Deben seguir trabajando las embarazadas en Radiodiagnóstico?


Esta pregunta no tiene una única respuesta, porque son varias las tareas y ubicaciones que una Embarazada puede tener en un Servicio de Radiodiagnóstico. Para este análisis, nos vamos a centrar en dos Conceptos: Radiaciones Ionizantes y Realización de tareas con cargas o movimiento de peso. Pero primero ubiquemos a la profesional en su puesto de Trabajo:

Ubicación en Servicio de Radiodiagnóstico o Medicina Nuclear
Una Profesional puede tener varias ubicaciones en el Servicio: En Radiología Convencional (tanto en Atención Hospitalaria como en Atención Primaria o Centros de Salud), Mamografía, Sala de TC, Resonancia, Ecografia, realización de Radiografía Portátil, Intervencionismo Radiológico, Quirófano, Densitometría, o PET y Spetc.

También puede que, antes de la Comunicación Obligatoria del estado de Embarazo, la Profesional puede estar ubicada en zona de hospitalización con el equipo portátil, o en el bloque Quirúrgico trabajando con Arcos Quirúrgicos o Angiógrafos.
Me quedan también recordar a las Profesionales en puestos de Gestión, que las hay y cada vez con más niveles de Capacidad, mejorando totalmente a las Supervisoras de Enfermería - quienes deberían dejar de Supervisar a los Técnicos Radiólogos, ya que tenemos capacidad en competencias y ganas de asumir esta función-.

Tareas

En cada una de estas ubicaciones mencionadas, tenemos dos problemas destacables a nivel de Salud Laboral que pueden incidir sobre una Profesional embarazada:
  • Cargas o Esfuerzos Físicos
  • Efectos de Radiaciones Ionizantes
Cargas o esfuerzos físicos
El estudio de la carga física se basa en los tipos de trabajo muscular, que son el estático y el dinámico. La carga estática está determinada por las posturas y la carga dinámica por el esfuerzo muscular, los desplazamientos y el manejo de cargas.
En el documento descargable aquí (Se titula 'Carga de trabajo y embarazo', y está publicado por el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, España) podemos ver las consecuencias sobre el feto durante el embarazo por la posición de la gestante, las cargas y el transporte de cargas o pacientes...
En un entorno médico a menudo hay requisitos para el levantamiento de los pacientes y para detenerse o doblarse debajo del nivel de la rodilla.
Esta es la primera de las premisas a evitar en cualquier embarazo: esfuerzos físicos. Y sin embargo me he encontrado con compañeras embarazadas, y otras que lo aconsejaban, que se pusieran mandil de plomo... Esto es un error: Un mandil de plomo es un sobrepeso.

Efectos de Radiaciones
Las radiaciones ionizantes pueden producir efectos biológicos que se clasifican en deterministas y estocásticos. Hay efectos que requieren de una dosis umbral para su aparición; es decir, sólo se producen cuando la dosis de radiación supera un valor determinado y, a partir de este valor, la gravedad del efecto aumentará con la dosis recibida. Estos efectos reciben el nombre de deterministas. Ejemplos de efectos deterministas que pueden aparecer en el embrión-feto son: el aborto, las malformaciones congénitas y el retraso mental.

Por otra parte, existen efectos que no requieren una dosis umbral para su aparición, y además, la probabilidad de aparición de los mismos aumentará con la dosis. Se estima que, si se duplica la dosis de radiación, la probabilidad de que aparezca el efecto se multiplicará por dos. A estos efectos se les denominan estocásticos, y cuando aparecen, no se diferencian de los producidos por causas naturales u otros factores. El cáncer es un ejemplo de efecto estocástico.
Al requerir de una dosis umbral, la prevención de los efectos deterministas queda garantizada estableciendo unos límites de dosis por debajo de la citada dosis umbral. En el caso de los efectos estocásticos- al no existir una dosis umbral conocida para reducir la probabilidad de su inducción- estamos obligados a mantener los niveles de dosis recibidas tan bajas como sea posible.

Dosis
En España, al igual que en los países de la Unión Europea, se acepta que la dosis que puede recibir el feto como consecuencia de la actividad laboral de la madre desde el momento en que se toma conciencia del embarazo hasta el final de gestación es de 1mSv. Éste es el límite de dosis que puede recibir el público y por tanto ha sido establecido para el fecto atendiendo a consideraciones éticas ya que él no participa en la decisión y no recibe beneficio alguno de ella. La aplicación de este límite en la práctica, se correspondería con una dosis de 2mSv recibida en la superficie del abdomen (tronco inferior) de la mujer hasta el final de la gestación.

Este límite de dosis es muy inferior a las dosis que se requieren para la aparición de efectos deterministas del feto, ya que, el aborto, las malformaciones congénitas, la disminución del cociente intelectual o el retraso mental severo, requieren dosis entre 100 y 200 mSv.
Ahora bien, con el fin de proteger adecuadamente el feto, es imprescindible que la trabajadora expuesta gestante, en cuanto tenga conocimiento de su embarazo, lo comunique al encargado de la protección radiológica del centro en el que se trabaja y al responsable de la instalación radiactiva, quienes establecerán las medidas de protección oportunas para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente y asegurar el desempeño de su trabajo para que no suponga un riesgo añadido para el bebé.
Para poder llevar a cabo todas estas medidas, es necesaria la asignación de un dosímetro especial para determinar dosis en abdomen y la evaluación cuidadosa de su puesto de trabajo, de modo que, la probabilidad de incidentes con dosis o incorporaciones altas sea insignificante.
Cualquier embarazada que trabaje en un entorno en el que las dosis debidas a radiaciones ionizantes permitan asegurar que la dosis en feto puede mantenerse por debajo de 1mSv, puede sentirse muy segura en su puesto de trabajo durante todo el embarazo.



Una trabajadora embarazada puede continuar trabajando en un departamento de rayos X, siempre y cuando exista una razonable seguridad de que la dosis fetal puede mantenerse por debajo de 1 mGy durante el embarazo. En la interpretación de esta recomendación, es importante asegurarse de que las mujeres embarazadas no son objeto de discriminación innecesaria. Hay responsabilidades, tanto para el trabajador y el empleador. La primera responsabilidad de la protección del embrión corresponde a la propia mujer, quien debe declarar su embarazo a la administración tan pronto como la condición se confirma. Las siguientes recomendaciones son tomadas de ICRP 84 :
  • Restricción de dosis no significa que es necesario para las mujeres embarazadas evitar el trabajo con radiación o materiales radiactivos completamente, o que deben ser impedida de entrar o de trabajo en las zonas de radiación designados. Implica que el empleador debe revisar cuidadosamente las condiciones de exposición de las mujeres embarazadas. En particular, sus condiciones de trabajo debe ser tal que la probabilidad de altas dosis accidentales y la ingesta de radionucleidos sea insignificante.
  • Cuando un trabajador de la radiación médica sabe que está embarazada, hay tres opciones que se consideran con frecuencia en instalaciones de radiación médica: 1) no hay cambio en los deberes asignados de trabajo, 2) el cambio a otra área donde la exposición a la radiación puede ser menor, o 3) cambiar a un trabajo que no tiene esencialmente ninguna exposición a la radiación. No hay una sola respuesta correcta para todas las situaciones, y en algunos países incluso puede haber regulaciones específicas. Es deseable tener una discusión con el trabajador. El trabajador debe ser informado de los riesgos potenciales, y los límites recomendados de dosis.
  • El cambio a un Puesto de Trabajo donde no hay exposición a la radiación a veces se solicita a las trabajadoras embarazadas que se dan cuenta de que los riesgos pueden ser pequeñas, pero no quieren aceptar ningún aumento en el riesgo. El empleador también puede evitar dificultades en el futuro en caso de que la trabajadora para un niño con una anormalidad congénita espontánea (que se produce a un ritmo de alrededor de 3 de cada 100 nacimientos). Este enfoque no es necesario en una decisión de protección contra la radiación, y es obvio que depende de la instalación sea lo suficientemente grande y la flexibilidad para completar fácilmente la posición vacante.
  • El cambio a un Puesto con menor exposición ambiental es también una posibilidad. En radiodiagnóstico, esto puede implicar la transferencia de un técnico de fluoroscopia para la Sala de TAC o alguna otra área donde hay menos radiación dispersa a los trabajadores. En los departamentos de medicina nuclear, un técnico embarazada puede ser restringido de pasar mucho tiempo en la radiofarmacia o trabajar con las soluciones de yodo radiactivo. En radioterapia con fuentes selladas, técnicos o enfermeras embarazadas no pueden participar en el manual de braquiterapia.
  • Una consideración ética involucra alternativas de que otro trabajador tendrá que incurrir en exposición adicional a la radiación, cuando su compañera de trabajo está embarazada y no hay ninguna otra opción posible.
  • Hay muchas situaciones en las que el trabajador quiere seguir haciendo el mismo trabajo, o el empleador puede depender de ella para continuar en el mismo puesto de trabajo con el fin de mantener el nivel de atención de los pacientes que es habitualmente capaz de proporcionar en la unidad de trabajo  Desde el punto de vista de la protección radiológica, esto es perfectamente aceptable siempre que la dosis fetal se puede estimar con precisión razonable y está dentro del límite recomendado de una dosis fetal mGy después del embarazo. Sería razonable evaluar el entorno de trabajo con el fin de proporcionar la seguridad de que sean poco probables altas dosis  accidentales.
  • El límite de dosis recomendada se aplica a la dosis fetal y no es directamente comparable a la dosis medida en un dosímetro personal. Un dosímetro personal usado por los trabajadores de radiología de diagnóstico pueden sobrestimar la dosis fetal en un factor de 10 o más. Si el dosímetro ha sido usado fuera de un delantal de plomo, la dosis medida es probable que sea aproximadamente 100 veces mayor que la dosis fetal. Los trabajadores de la medicina nuclear y la radioterapia por lo general no usan delantales de plomo y están expuestos a mayores energías de los fotones. A pesar de esto, las dosis fetales no es probable que exceda del 25 por ciento de la medición dosímetro personal.
Referencias de LEGISLACION
Ley 31/1995 de 8 noviembre de Prevención de Riesgos Laborales. Cap. lll. Art 26. "Protección a la maternidad".
Como resultado de la evaluación de riesgos, el empresario deberá adoptar las medidas necesarias para evitar la exposición a riesgos en mujeres embarazadas y en períodos de lactancia, incluyendo, si es necesario, la no realización de trabajo nocturno y/o a turnos. Cuando estas medidas no sean aplicables, se facilitará una nueva tarea o puesto de trabajo compatible con el estado de la mujer embarazada, hasta que ésta pueda volver a su trabajo habitual. Si no hubiere ningún puesto compatible, la trabajadora puede ser destinada a otro grupo o categoría, conservando el derecho al conjunto de retribuciones de su puesto de origen. Todas estas disposiciones son así mismo aplicables en el período de lactancia. El Cap. Vll Art. 48 contempla como infracción muy grave el "no observar las normas específicas en materia de protección de la seguridad y la salud de las trabajadoras durante los períodos de embarazo y lactancia".

Conclusiones:
Por lo todo lo anterior, estimo que:
1º.- Ninguna empresa puede negar a una trabajadora a que siga ejerciendo su Derecho de Trabajo, siempre y cuando evite Sobrepeso y Cargas físicas, y el Puesto de Trabajo tenga un Control Dosimétrico perfecto.
2º.- El mejor puesto de trabajo es la Administración de Citas. Y después las Salas de TC y Resonancia. Porque habitualmente no hay que transportar ni levantar cargas, las Salas (de TC) están generalmente perfectamente protegidas y aisladas para la trabajadora, y no hay manipulación de fuentes de radiación.

Fuentes: