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lunes, 19 de agosto de 2013

Entrevista: Miguel Alcaide, un joven TSID emigrante a Alemania

Miguel Alcaide
Soy TSID de Málaga y desde Junio vivo en Hamburgo, Alemania. Desde noviembre asisto a clases  en la escuela de MTRA en la Clínica Asklepios St Georg para convalidar mi título.
Me formé como TSID en el Instituto Virgen del Carmen en Puerto Real, Cádiz, graduándome en 2009. Allí tuve la suerte de tener unos profesores muy entregados a su profesión que me ayudaron mucho. Hice 4 meses de prácticas en el clínico de Puerto Real y completé los 3 meses siguientes con el programa Leonardo en la República Checa, concretamente en Praga. Las prácticas en mi primer Hospital me marcaron claramente, ya que después del primer mes sabía que quería trabajar en Resonancia y TC. En Cádiz, trabajé con un TC de Siemens de 16 cortes y una Resonancia de 1,5 Tesla de GE y en Praga pude utilizar aparatos como el TC Aquilon one 320, el TC Siemens Flash 128 de doble fuente o Resonancias Siemens de 1,5 y 3 Tesla.  
Los Técnicos en Praga tienen formación universitaria pero además otra forma de trabajar, otro nivel de conocimientos prácticos y teóricos, otra motivación y sobre todo otro tipo de experiencia. Y yo quería ser como ellos. No es el tema pero quizás la formación universitaria es lo que necesita nuestra profesión en España.

Formación Continua
Al volver pude empezar a trabajar en verano en el mismo Hospital de Cádiz donde hice las prácticas. Mi suerte fue siempre poder hablar inglés, gracias a ello pude aprender rápidamente el software de los aparatos y sacarle el máximo partido a los equipos. Nadie podía enseñarme más del ¨sota, caballo, rayo¨  que me dejaba indefenso si aparecía cualquier artefacto. 
Nada más terminar el verano terminó mi contrato y acudí a una entrevista de trabajo. En la clínica querían modernizar el servicio y habían comprado una Resonancia Siemens de 1,5 Tesla y un TC Siemens de 128 cortes, además de un CR digital. Así que mi motivación era enorme. Yo no solo quería trabajar, quería aprender aunque cobrase poco, desarrollarme  y poder dar el mejor servicio posible a los pacientes y al radiólogo, es decir tanto en protección como en calidad de la imagen. Por ello, desde que empecé a cobrar utilicé mi sueldo para comprar libros y para ir a todos los curso que pudiese. Fui a Madrid unas cuantas veces, a Barcelona, Córdoba. Hasta un punto en el que a veces le sacaba punta a los ponentes de los cursos. El problema que tenía es que en la práctica en el Hospital, la mayoría de los estudios que hacía eran de rutina. Un CardioTC cada 2 meses, miembros inferiores como mucho, algún hígado RM, colángio RM… la mayoría del tiempo cervicales, rodillas, o torax en TC.