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viernes, 8 de julio de 2011

Diseño de una aplicación informática que monitoriza y mide la Dosis de Radiación que el paciente recibe

El artículo que a continuación vas a leer es tan importante como motivador a la reflexión. Es curioso que en esta misma semana (martes 5 de julio), este Proyecto analizó para sus seguidores en este artículo cómo los Técnicos Radiólogos deben y pueden participar más en la gestión de la medición de la radiación en la población.
Hoy vamos a conocer una materia legislativa que ya se empezó a trabajar hace 14 años, y que en 2012 debe empezar a aplicarse en toda Europa. El artículo siguiente está publicado aquí, en Diario Medico.


José Ignacio Ten, Eliseo Vañó y Juan Arrazola, del Hospital Clínico San Carlos.

El Hospital Clínico San Carlos ha desarrollado un software con el que facilitará la monitorización de la dosis de radiación que recibe el paciente y que se adapta a la normativa europea que está por llegar.

El siglo pasado tocaba a su fin cuando la radiología diagnóstica del Hospital Clínico San Carlos, en Madrid, comenzó su digitalización. Después, y hasta 2006, se desarrolló un sistema de control de calidad y gestión de dosis de radiación de los pacientes en tiempo real. Pero ahora llegan nuevos tiempos, con un cambio tecnológico y normativo que exige ir un paso más allá.
"La legislación ya pedía este cambio, pero la nueva directiva europea de 2012 aumentará estas exigencias", confiesa Eliseo Vañó, jefe del Servicio de Física Médica del Clínico San Carlos y catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). "La normativa de 1997 señalaba que la dosis se debe registrar siempre que la tecnología lo permita. La nueva dice que está obligada a permitirlo, además de que deben poder transmitirse los datos a la historia clínica del paciente, guardando las dosis para estudios de epidemiología y salud pública. El nuevo sistema que hemos desarrollado nos permite ir por delante de la normativa", añade José Ignacio Ten, físico adjunto del Servicio de Diagnóstico por Imagen del Clínico San Carlos y profesor asociado del Departamento de Radiología y Medicina Física de la Facultad de Medicina de la UCM.
"Al suponer un esfuerzo adicional, los avances suelen llegar cuando la tecnología obliga. La carga radiológica que reciben los pacientes es importante, pero no siempre se cuantifica", continúa Ten. Por eso, "al contar ya con tecnología digital se pueden registrar las dosis de prácticamente todos los procedimientos en vez de sólo una pequeña muestra", le complementa Vañó.
Así pues, el software salió adelante tras varios hitos en el tiempo, entre ellos la digitalización de servicios y el aumento de la demanda de imágenes y de un control de la dosis y la calidad de los procedimientos. "Con el software se satisfacen estas necesidades en todas las pruebas de imagen, tanto para información dosimétrica como para otros parámetros de calidad", precisa Ten.
Carnet radiológico
En cuanto al sistema en sí, recibe información sobre el funcionamiento de los equipos y registra las dosis, además de la cantidad, el número de imágenes, si la posición es adecuada, la temperatura del equipo, si se trabaja de forma automática... y todo en tiempo real, lo que permite la articulación de unas alarmas que lleven a corregir algo en ese preciso instante si se ha hecho inadecuadamente; de otra forma esto se vería en tres o cuatro días. Además, con el registro de la radiación se podrá crear automáticamente un archivo con las pruebas que se le han realizado a un paciente, lo que sería una especie de carnet radiológico.
"Es posible monitorizar casi cualquier parámetro, ya sea técnico o de gestión, para poder registrar posibles variabilidades en la práctica y buscar protocolos", concreta Juan Arrazola, jefe del Servicio de Diagnóstico por Imagen del Clínico San Carlos y profesor asociado de la Facultad de Medicina de la UCM.
Respecto al sistema anterior, Vañó explica que "se consiguen gráficos más interactivos y un sistema de alerta por correo electrónico". Por su parte, Ten añade que "se trata de un sistema más robusto, con imágenes enrutadas hacia el sistema y gran fiabilidad". Para su desarrollo no se han basado en nada anterior, porque no había una experiencia previa en este tipo de sistemas.
En el futuro, según Ten, "se podría incluir un seguimiento de algunos parámetros indicativos de la calidad de imagen en tiempo real".

Una posible extensión
La monitorización del trabajo aporta un gran margen de mejora, y así lo cree Eliseo Vañó: "Si se ve que las dosis son diferentes según hora o sitio, se puede ver la razón y ensayar protocolos de menor radiación manteniendo la calidad de la imagen. Además, el trabajo coordinado mejora los protocolos".Para potenciarlo habrá que extenderlo: "Se podrá intentar cuando el sistema se estabilice. Se crearía una base de datos central cuyos detalles de dosis se traspasarían a la historia clínica electrónica en cumplimiento de las nuevas normas europeas", dice Vañó. Una versión preliminar del sistema fue ya evaluada, además de en el Hospital Clínico San Carlos, en algunos equipos de los hospitales Severo Ochoa, de Leganés, y Fundación Alcorcón.

Información e imagen
"Toda la información se guarda con la imagen, marcando sobre ella si es correcta o si tiene que ser revisada, por ejemplo si la dosis supera los niveles establecidos", explica José Ignacio Ten. Además, todo se conecta al sistema de gestión de imágenes (PACS, por sus siglas en inglés).