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martes, 18 de diciembre de 2012

Una enferma de cáncer de mama se fotografía la evolución en su tratamiento

A Ferry Mansfield le diagnosticaron cáncer de mama en 2005. Con 31 años, el cáncer le enseñó quién era ella en la vida, y quiso enfrentarse a él con lo que mejor sabía hacer: fotografiar. Estaba acostumbrada a inmortalizar los espacios y las cosas que vivía, que disfrutaba. Aunque ella no lo eligió, el cáncer quiso irse a vivir con ella. Así que tuvo que contar con él para captar con sus focos su nuevo hogar.

Noviembre 2005. Autorretrato antes de la mastectomía
Diciembre 2005. Autorretrato después de la mastectomía. 

Enero 2006. Autorretrato del primer ciclo de quimioterapia. 
Febrero 2006. Autorretrato del tercer ciclo de quimioterapia. 
Marzo 2006. Autorretrato del cuarto ciclo de quimioterapia 

Diciembre 2006. Autorretrato después de la reconstrucción mamaria. 
Ferry quería ver sobre papel cómo cambiaba su cuerpo. Sabía que su imagen iba a ser destrozada en un plazo no muy lejano. El misterio era imaginar la nueva imagen que emergería. En su blog, la propia Ferry relata el shock que le provocó entender que su cuerpo se iba a destruir y reconoce que quería inmortalizar la catarsis de su propio tratamiento incluso sin tener escrito su destino final. Tan oscuro y tan incierto como el de cualquier enfermo de cáncer.


Lo que empezó como una historia cuyo final no estaba escrito, tanto el nuevo capítulo de su vida como el tratamiento ya terminaron su curso. El cáncer de mama existe. Es la casa donde vivió Ferry Mansfield durante más de un año y es la nueva casa que ocupan más de 16.000 españoles cada año. “Con un poco de suerte, espero no tener que regresar a este hogar nunca más”, confía Ferry. Nadie estaba allí cuando se hicieron las fotos. Sólo estaban presentes ella, su cámara y sus disueltas ideas. Observar al cáncer desde que es diagnosticado hasta que es tratado puede herir la sensibilidad de cualquier persona.

Yo creo que  la realidad no supera a la ficción, en este asunto. Este reportaje puede - incluso en una serie de casos, debe - servir para alimentar fuerzas y perspectivas positivas a los pacientes recién diagnosticados y en espera de mastectomía. Estas informaciones ayudan, en colaboración a las campañas de prevención y detección de cáncer de mama.

Fuente: El confidencial y Blog de Ferry Mansfield