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martes, 2 de septiembre de 2014

Radiografía lateral de tórax. Anatomía radiográfica


La radiografía lateral forma parte esencial del estudio radiográfico del tórax, y el conocimiento anatómico es fundamental para poder detectar las variaciones que en ella producen las diferentes enfermedades. El objetivo de este trabajo es realizar una revisión anatómica de esta proyección, así como de las principales variantes normales. Para ello, y con fines únicamente didácticos, se ha dividido el tórax en diferentes espacios que se analizarán de manera ordenada, haciendo especial hincapié en los detalles anatómicos que más pueden ayudar a localizar lesiones ya detectadas en la proyección posteroanterior, o a detectar lesiones que pueden pasar desapercibidas en esa proyección.

La radiografía lateral del tórax (RL) es el complemento ideal de la radiografía posteroanterior (RPA). En la RPA, hasta un 25% del parénquima pulmonar está oculto por el mediastino, la silueta cardiovascular y los diafragmas, por lo que la anormalidad puede, en ocasiones, ser detectada únicamente en la RL. A pesar de sus limitaciones, es evidente su valor para localizar exactamente una lesión visible en la RPA o para asignarle un compartimento anatómico concreto. En ocasiones, una lesión visible en la RPA se define mejor en la RL, o en ella puede confirmarse su causa gracias a su localización. Por todo ello, la mayoría de los autores señalan que es necesario incluir la RL en los pacientes con síntomas referidos a los sistemas respiratorio o cardiovascular, o con sospecha fundada de afectación torácica.

El objetivo de este trabajo, que puedes ver publicado en sciencedirect es realizar una revisión anatómica de la RL, así como de las principales variantes normales.



Consideraciones técnicas
La técnica radiográfica ha de estar encaminada a obtener una radiografía bien inspirada, bien penetrada y bien centrada. Numerosos autores han descrito los cambios que se producen con ligeros grados de oblicuidad. Con el fin de que el tamaño de la silueta cardiaca sea lo más aproximado a la realidad (en un paciente de 33 cm de diámetro transversal del tórax la magnificación puede alcanzar un 9%), la RL se obtiene habitualmente con el lado izquierdo del paciente más cerca del chasis radiográfico.

Paciente con fibrotórax izquierdo. Signo «de la costilla grande» y del «desplazamiento vertical». A) Radiografía lateral de tórax. Las costillas derechas, más alejadas del chasis radiográfico, aparecen más grandes (g) y se encuentran más separadas entre sí (flecha negra larga) que las costillas izquierdas, que son más pequeñas (p) y están más próximas (flecha negra corta). Las costillas derechas contactan con el hemidiafragma derecho (DD) y las izquierdas con el hemidiafragma izquierdo (DI), que se encuentra elevado con obliteración del seno costofrénico posterior izquierdo. B) Proyección posteroanterior del tórax, donde se confirma la sínfisis del seno costofrénico lateral izquierdo (flecha).

El signo de la «costilla grande» (big rib sign) hace referencia a que las costillas más alejadas del chasis, es decir, las derechas, aparecerán más grandes que las izquierdas, lo que nos permite reconocer ambos senos costodiafragmáticos posteriores y los hemidiafragmas, incluso en ausencia de burbuja gástrica. Una variante es el «signo del desplazamiento vertical». Las costillas derechas, más alejadas del chasis radiográfico, estarán más separadas entre sí que las izquierdas, que están menos magnificadas.

Revisa todo el artículo, cuyos autores son C. García Villafañe y C.S. Pedrosa, clicando en
Radiografía lateral de tórax. Anatomía radiográfica
Lateral chest X-rays. Radiographic anatomy