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miércoles, 3 de julio de 2013

Signo de la pared (o del halo) en Radiografia simple de Abdomen


Las flechas señalan una delgada línea con densidad de partes blandas que delimita una masa pélvica derecha en una radiografía simple de abdomen (signo de la pared)
El signo de la pared (o del halo) es un hallazgo visible en la radiografía simple de abdomen que permite realizar el diagnóstico de un quiste dermoide ovárico. El signo consiste en la visualización de la pared del quiste como una fina línea con densidad de partes blandas. El hecho de que esta línea, no calcificada, sea visible es debido a la presencia de densidad grasa a ambos lados: el tejido graso en el interior del quiste y la grasa abdominal. En función del grosor de la pared y de la cantidad de grasa abdominal circundante, la pared puede ser completa o no, o puede verse mejor en proyecciones con diferente oblicuidad.

Se conoce como quiste o tumor dermoide ovárico al teratoma quístico maduro (esta denominación es más apropiada); se trata de un tumor quístico con tejido bien diferenciado derivado de al menos dos de las tres capas germinales (ectodérmica, mesodérmica y endodérmica). Constituye el 10 a 25 % de todos los tumores ováricos y aunque la edad de presentación tiene un amplio rango, es frecuente diagnosticarlo en mujeres menores de 45 años, siendo la neoplasia ovárica más común en este grupo de edad. Es un tumor de naturaleza benigna, aunque puede sufrir transformación maligna en el 1-2 % de los casos.
Clínicamente se presenta como masa pélvica o abdominal en pacientes sin otros síntomas, aunque en ocasiones puede diagnosticarse a raíz de una presentación aguda por complicación tumoral (especialmente torsión, rotura o infección).
El diagnóstico es fácilmente realizado por ecografía, tomografía computada (TC) o resonancia magnética (RM), técnicas en las que puede reconocerse una masa pélvica bien delimitada y con grasa en su interior, con o sin presencia de calcio. En ecografía se ha descripto el signo de la punta del iceberg: la presencia de pelo, grasa y restos celulares mezclados dentro de la masa, y las múltiples interfases que se producen, provocan una sombra acústica que oscurece la parte más profunda de la lesión, como si se tratara de un iceberg.

Referencia: Signo de la pared (o del halo)
Autor: Eugenio L. Navarro-Sanchis
Hospital Regional Universitario Carlos Haya. Av. Carlos Haya s/n 29010 Málaga (España).

Trabajo presentado en

Revista argentina de radiología

versión On-line ISSN 1852-9992

Rev. argent. radiol. vol.74 no.2 Ciudad Autónoma de Buenos Aires abr./jun. 2010