Publicidad

martes, 29 de mayo de 2012

Pablo Valdés: Se considera que entre el 20 y 40% de las pruebas radiológicas son innecesarias

Pablo Valdés Solís
Durante la celebración del XXXI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM), el doctor Pablo Valdés, presidente de la Sección de Gestión y Calidad (SEGECA) de la SERAM, afirmó que "según un estudio clásico elaborado en Estados Unidos –pero cuyos resultados son extrapolables al resto del mundo en términos generales–, entre el 20 y el 40 por ciento de las pruebas radiológicas “no aportan información relevante al proceso clínico del paciente”, y, en consecuencia, debería prescindirse de su ejecución. De hecho, la obligación del radiólogo especialista no solo reside en optimizar la prescripción de pruebas por parte de los clínicos conforme a criterios de salud y costo-eficiencia (conocimientos que les reporta su formación en la etapa MIR), sino que, conforme al Real Decreto 815/2001, deben impedir la realización de cualquier prueba emisora de radiaciones ionizantes que carezca de justificación clínica expresa.

“Es complicado, porque el radiólogo debe justificar ante el médico clínico y ante el paciente por qué [desaconseja] una prueba, y, además, debe ofrecer una alternativa si la hay”, ha explicado a Publicación de Excelencia Sanitaria el presidente de la sección de Gestión y Calidad (Segeca) de la Sociedad Española de Radiología Médica (Seram), Pablo Valdés. Según precisó, en la mayoría de los casos el radiólogo no deniega la realización de la prueba (aunque dispone de potestad para hacerlo), y, en cualquier caso, el porcentaje de pruebas innecesarias no solo afecta al campo de la radiología, sino que se da también, en mayor o menor medida, en otro tipo de instrucciones médicas (como análisis clínicos, por ejemplo): “El dato estadounidense es que, entre el 20 y el 40 por ciento, no dan un valor añadido al proceso del paciente aunque incluyan información sobre él”.


El presidente de la SEGECA explicó que la radiología es una especialidad médica que aumenta constantemente su complejidad y "por eso, el radiólogo es el especialista que debe velar por optimizar su uso. En este sentido, hemos de aumentar el trabajo conjunto con los médicos peticionarios con el fin de asesorarles sobre la mejor opción diagnóstica y, en su caso, terapéutica, en la atención al paciente".
Preguntado por la capacidad del especialista no radiólogo para discriminar entre pruebas indicadas y prescindibles, Valdés explicó que, como resulta lógico, aquél “no puede dominar todo el ámbito de la radiología” del mismo modo que un cirujano no practica toda clase de intervenciones, por lo que apeló al “contacto directo” entre clínicos y especialistas en radiología para estudiar los posibles riesgos que entraña una práctica y si procede o no ejecutarla: “Para ello se recurre, en los hospitales, a los Comités y a las sesiones clínicas, o bien, en el caso de las sociedades científicas, a la firma de acuerdos”, razonó

El especialista mencionó la doble obligación de los radiólogos para la optimización del uso de pruebas radiológicas. "Por un lado, existe una obligación moral de hacer un uso adecuado de unos recursos finitos para proporcionar al paciente el mayor beneficio". "Además tenemos una obligación legal, plasmada en el Real Decreto 815/2001 sobre justificación del uso de las radiaciones ionizantes para la protección radiológica de las personas con ocasión de exposiciones médicas, que prohíbe expresamente la realización de cualquier prueba con radiaciones ionizantes que no esté justificada clínicamente".

Mayor información sobre los riesgos
Para el doctor Pablo Valdés, "es necesario que aumentemos la formación de los médicos que nos solicitan pruebas y la información a los pacientes sobre las indicaciones y riesgos de cada tipo de prueba radiológica".

"No hay que olvidar que, aunque las distintas técnicas, tecnologías, medicamentos y productos sanitarios disponibles hoy en la Sanidad han demostrado su seguridad y eficacia, hay aspectos que conllevan un riesgo inherente, aunque sea mínimo (como las pruebas radiológicas con radiaciones ionizantes, el uso de contrastes, etc.). Por eso es muy importante no realizar pruebas innecesarias, porque suponen un riesgo inútil para el paciente". Según indicó, "existe una escasa sensibilización sobre los riesgos potenciales que tienen algunas pruebas de imagen".

Fuente: Acta Sanitaria
Excelencia Publica Médica