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miércoles, 12 de enero de 2011

Los pacientes subestiman la radiación de la TC, según un estudio estadounidense

Investigadores del Hospital Universitario Cooper, de Camden, en Estados Unidos, afirman que un alto porcentaje de la población de dicho país desconoce el riesgo que conlleva para el organismo la sucesiva realización de tomografías computarizadas (TC), subestimando el efecto de su radiación y comparándolo con el de otras pruebas diagnósticas menos agresivas.
Así se desprende de los resultados de un estudio que publica la edición on-line de la revista Annals of Emergency Medicine, realizado ante el creciente uso de esta prueba de imagen constatado en Estados Unidos en los últimos años. De hecho, en 2007, se realizaron 72 millones de TC. Por ello, en una encuesta realizada a más de 1.100 ciudadanos de diferentes estados trataron de comprobar si son conocidos los efectos nocivos de su uso continuado.
La radiación de tres TC de abdomen en una misma persona es similar a la que recibieron algunos supervivientes de la explosión atómica de Hiroshima. Sin embargo, al ser preguntados por ello, los encuestados apenas daban credibilidad a esta comparación, calificándolo con un 13 en una escala de cero a cien.
Igualmente, la mayoría estaba en desacuerdo con que estas exploraciones puedan aumentar el riesgo de cáncer, mientras que tres de cada cuatro encuestados comparó la radiación del TC con los tradicionales rayos X, pese a que éstos son unas cien veces menos dañinos.
"El objetivo del documento no era crear una histeria masiva", explica Brigitte Baumann, una de las autoras del estudio, que no obstante lamenta que "hay pacientes que acuden a la consulta para demandar que les realicen muchas exploraciones". Algunos de los pacientes consultados reconocen haberse sometido a hasta 57 exploraciones. Según los encuestados, algunas pruebas como la TC aumentan la confianza de los pacientes que acuden a una revisión médica, ya que "no están realmente satisfechos si todo lo que se hace en la consulta es hablar". La FDA recomienda a los médicos que reduzcan el uso de técnicas de radiodiagnóstico salvo que sean necesarias.