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martes, 25 de junio de 2013

Tomosíntesis o TC de baja dosis buscan sustituir la Radiografía de Tórax

Aplicación AIDR en TC de baja dosis

La incorporación de las nuevas tecnologías está provocando nuevas ideas de su uso en las pruebas diagnósticas. Por un lado tenemos ya numerosos estudios sobre la aplicación de la Tomosíntesis para sustituir a la habitual Radiografía de Tórax, basada en que tienen menor costo que los estudios de TC (debido al propio coste superior del aparato de TC) y menor Dosis de Radiación.

Pero es que los investigadores de pruebas de TC de baja dosis ya anuncian que pueden justificar los TC de Tórax de baja dosis para cribados y control de pruebas torácicas, dada su superior confianza diagnóstica.

¿Quién ganara esta 'batalla'? Y digo batalla entre comillas porque realmente estos grupos de investigación están impulsados por las propias empresas tecnológicas, y por tanto están haciendo estudios comparativos que se suelen basar en tres índices:

1º.- Confianza diagnóstica.
Tanto la Tomosíntesis como la TC en tórax superan ampliamente a la Radiografía de Tórax, ya que los datos bidimensionales de esta prueba básica de Radiodiagnóstico ofrecen mucha menos información que la secuencia planar de una Tomosíntesis y, por supuesto, que la adquisición volumétrica o en 3D de un TAC.

Plano torácico de una secuencia de Tomosíntesis 
2º.- Tiempo de exploración. 
La prueba de TAC o TC es la más larga, aunque progresivamente se va a acortando gracias a los software y aplicaciones informáticas. No obstante, una TC de Tórax difícilmente baja de 15 minutos (si se hace sin medios de contraste) sumando los tiempos de la prueba desde que el paciente entra y sale de la sala.
La Tomosíntesis tiene una tiempo menor de exploración, pero tampoco baja de los 10 minutos en total.
La Radiografía de Tórax (en posición Posterio Anterior y en Lateral o Perfil) suma 8 minutos como máximo.

Sin embargo, no podemos olvidar que a los tiempos de exploración (tiempo de ocupación de sala más el tiempo de Procedimiento técnico, que incluye gestión postproceso de la imagen) hay que sumar el tiempo de informe radiológico. Al menos entre 6 a 10 minutos más a cada prueba, que en el caso de la Radiografía siempre será menor porque el análisis será sólo de dos imágenes.

3º.- Coste de la prueba.
Evidentemente, el coste de la prueba es menor en la Radiografía, ya que un equipo de Radiología Convencional tendrá un coste a la mitad o menor respecto a la Tomosíntesis, y una instalación de TAC tiene un coste de por lo menos 6 veces la de un equipo de Radiografía y de 3 o 4 respecto a la de Tomosíntesis. Aunque los precios dependen de cómo se ha hecho la compra de un equipo, ya que las empresas tecnológicas fijan precios que varían según el volumen total de la compra (a más equipos comprados, se puede reducir el precio individual).

Entonces, ¿qué nos podemos encontrar en el futuro?
Estas opciones tendrán que tener respuesta tanto en los sistemas de salud como en los centros sanitarios privados. De hecho, es la medicina privada la que está lanzando estos mensajes de mayor confianza diagnóstica a su comunidad de pacientes.

Pero también hay que considerar el análisis de la población y las prevalencias de enfermedades. De hecho, el cáncer de pulmón sigue siendo - en los países desarrollados - el mayor problema de mortalidad.

Por lo tanto, estimo que no se tardará mucho en aplicar la Tomosíntesis y la prueba de TC de baja dosis en cribados y control de patología torácica, El centro público que lo tenga, lo ofertará en la cartera de servicios de su Sistema de Salud, y nosotros los técnicos haremos estas pruebas en más cantidad.

Estos dos temas los publiqué hace ya bastantes meses, por separado: