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lunes, 12 de diciembre de 2011

La introducción de tecnología de imagen a la rutina post-mortem podría reducir el número de autopsias estándar


Un estudio, publicado por la revista The Lancet, muestra que las imágenes post-mortem pueden identificar la causa de la muerte en dos tercios de los casos presentados al médico forense, y que la tomografía computerizada (TC) es más precisa que la resonancia magnética (RM) para dilucidar la causa de la muerte en adultos.

Sin embargo, las causas comunes de muerte súbita suelen pasar desapercibidas para la TC y la RM, lo que resultaría en errores estadísticos si estas técnicas sustituyen a la autopsia convencional. El estudio ha sido llevado a cabo por el profesor Ian Roberts, del Departamento de Patología Celular del Hospital John Radcliffe, en Oxford (Reino Unido), y sus colaboradores.

La autopsia tradicional, que ha cambiado poco durante el siglo pasado, consiste en un examen externo y en la evisceración, la disección de los órganos principales para la identificación de patologías y lesiones macroscópicas, y la histopatología. En el Reino Unido, existe preocupación por el gran número de autopsias practicadas (en un 22 por ciento de las muertes), y su eficacia; la imagen no invasiva tiene el potencial de hacer frente a la necesidad de la realización de autopsias no invasivas, pero su exactitud no se conocía. En este estudio, Roberts y sus colaboradores se propusieron identificar la exactitud de la TC y la RM 'post-mortem' en comparación con la autopsia tradicional en una larga serie de muertes de adultos.

Los investigadores evaluaron 182 casos, y la TC y la RM se realizaron antes de la autopsia invasiva completa y cada una informó de manera independiente. Las tasas de discrepancia entre la causa de muerte identificada por radiología y por la autopsia fueron de un 32 por ciento para la TC, de un 43 por ciento para la RM, y un 30 por ciento para el consenso radiológico.

Los radiólogos indicaron que la autopsia no fue necesaria tras la TC en un 34 por ciento de los casos, en un 48 por ciento de los casos tras la RM, y en un 48 por ciento de los casos tras el informe de consenso. De estos casos, las tasas de discrepancia importante en comparación con la autopsia fueron de 16 por ciento, 21 por ciento y 16 por ciento, respectivamente. Entre los 182 casos examinados, los errores de imagen más comunes en la identificación de las causas de muerte fueron las enfermedades isquémicas del corazón, el embolismo pulmonar, la neumonía, y las lesiones intra-abdominales.

Según los autores, "cuando los radiólogos están seguros de que la causa de muerte en las imágenes es definitiva, la tasa de discrepancia entre los diagnósticos radiológicos y la autopsia es menor, y podría ser aceptable desde un punto de vista médico-legal. Utilizada antes de la autopsia, la tecnología de imagen puede evitar autopsias innecesarias (por ejemplo, por rotura de aneurisma aórtico), identificar lesiones de difícil diagnóstico, y ayudar a guiar la disección para la identificación de patologías que necesitan una mayor investigación. Por lo tanto, la imagen podría reducir el número de autopsias invasivas al mismo tiempo que mejora su calidad".