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jueves, 28 de enero de 2010

El iPAD, la 'libreta digital' que hará menos necesaria la presencia de Radiólogos para su consulta

Escasas horas después de su presentación mundial (ayer 27 de enero de 2010), es difícil predecir si el iPad, como ya ha sucedido con la mayoría de 'gadgets' de Apple, ofrecerá beneficios en el campo de la Medicina. Todo parece apuntar a que sí. En la actualidad, el iPhone y el iPod Touch cuentan con más de 10.000 aplicaciones informáticas centradas en la salud del ciudadano (un podómetro, un medidor de la frecuencia cardiaca, una calculadora del índice de masa corporal...). No sólo eso. Son muchos los médicos que ya emplean estos dispositivos para telemonitorizar a los enfermos: controlan sus constantes vitales sin ni si quiera estar en el hospital. Y yo avanzo que será una herramienta de diagnóstico 'sobre la marcha'...



Hace poco tiempo que en el panorama radiológico mundial se está considerando que el Radiólogo va a pasar a funcionar más como Consultor Médico sobre las imágenes obtenidas, y orientar a sus compañeros Especialistas sobre qué otras pruebas hacer o cómo abordar la cirugía o el tratamiento; por eso, los Técnicos Radiólogos van a tomar más responsabilidad en la obtención de la Imagen Médica, y como tal, esta consideración exigirá más preparación y más nivel competencial.
En este sentido, los Radiólogos estarán más pendientes de los resultados obtenidos que del proceso de la obtención de la imagen. Y el iPAD demostrará, en su capacidad de visualización de imagen médica, que el Radiólogo podrá 'transportar' la imagen de una Unidad a otra del Hospital, en su propia mano o al lado de una mesa de Quirófano, por ejemplo.
Dispositivo multifunción
Los iPAD permiten una gran resolución de imagen, la cual tras obtenerse en la Unidad de Diagnóstico por Imagen por los Técnicos Radiólogos se podrán recibir en estas 'Tabletas Digitales'.
El dispositivo une las capacidades de un teléfono móvil, un ordenador, un reproductor multimedia y una consola portátil de videojuegos. El Centro de Convenciones Yerba Buena, en San Francisco (California) acogió uno de los eventos más esperados en el mundo de las nuevas tecnologías, la presentación del último producto de Apple, el iPad, una libreta digital que une las capacidades de un teléfono móvil, un ordenador, un reproductor multimedia y una consola portátil de videojuegos. El dispositivo saldrá a la venta a partir de marzo en Estados Unidos por 499 dólares.

"Usar los teléfonos de alta gama como instrumento de trabajo ofrece grandes posibilidades, es un elemento de cálculo y de información. Además, permite la comunicación con médicos y pacientes", explica Miguel Ortiz, director de Sistemas del Hospital de Torrevieja (Alicante), uno de los centros españoles más informatizados y en el que los especialistas están muy acostumbrados a usar las agendas electrónicas (PDA) y el iPhone en su quehacer diario.

Por lo tanto, como ha sucedido con el teléfono de Apple, es presumible que el iPad acabe por imponerse también en la Medicina. "Habrá que valorarlo primero, no se trata de tener siempre el dispositivo de última generación sin que éste sea realmente útil", matiza Ortiz. Quizás el área que más coja está, en cuanto a la monitorización a distancia, es la del envío y el manejo de las imágenes médicas. Quizás ahí tenga mucho que aportar la nueva tableta de la multinacional informática.
La semana pasada, un estudio aparecido en 'American Journal of Roentgenology' valoraba el uso de sistemas como la PDA o el iPod Touch para visualizar una radiografía de muñeca o un TAC (Tomografía Axial Computerizada) de cabeza. Al compararlo con las estaciones de trabajo de los hospitales, ambos dispositivos resultaron igual de eficaces a la hora de identificar trastornos como una fractura de muñeca o una hemorragia intracraneal.
Ejemplos en España
En el citado centro alicantino, ya es pura rutina que el radiólogo de guardia no tenga que desplazarse al hospital para ofrecer un informe sobre una radiografía. Eso sí, para realizar el diagnóstico necesita emplear un ordenador y un monitor clásicos. "Todavía no disponemos de la tecnología necesaria para poder transmitir las imágenes con la suficiente calidad a los dispositivos portátiles", apunta Ortiz. Como él mismo añade, "en poco tiempo, podrá viajar todo tipo de información. Ya contamos con las suficientes técnicas de seguridad, los datos van encriptados, y con la tecnología 3-G se puede hacer casi cualquier cosa".
Aunque es imposible predecir lo que traerá el futuro, y mucho menos en avances tecnológicos, parece que esta década, la que se inicia en 2011, está llamada a ser la de la medicina digital. Así lo sostienen expertos como Eric J. Topol, del Instituto Scripps de Ciencia Traslacional (Estados Unidos), que publica un comentario al respecto en la revista Science Translational Medicine. Para él, la tecnología sin cables y la genómica serán los ejes del futuro. En el caso de la primera, serán esenciales los sensores que monitoricen continuamente a los pacientes, sobre todo a los crónicos, o los dispositivos portátiles. Esto, combinado con la información genética, mejorará la posibilidad de "prevenir enfermedades" con un componente hereditario. Por ejemplo, se podría controlar con un sensor 'wireless' el nivel de glucosa en la sangre de un paciente con riesgo de sufrir diabetes mellitus.

Fuentes diversas en Internet